Se trata de una vaca de Cabaña que está en el último tercio de su lactancia. Hacia principios de Enero 2021 me llama el veterinario del establecimiento que relata lo siguiente:

  • Repentinamente aparece en ventral de los dos cuartos derechos una zona de edema subcutáneo que a la palpación evidencia una dureza más profunda. No hay calor y la vaca manifiesta dolor en la revisación clínica. El estado general del animal es bueno.
  • Al “despunte” de los primeros chorros de leche no se detecta ninguna anormalidad de la secreción.

Indico que hagan un Test Mastitis California cuyo resultado es NEGATIVO.

Asumo que en principio, aunque no tenemos resultado de cultivo bacteriológico, no estamos ante la presencia de una infección en el tejido secretor mamario.

 

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Recuerdo un caso de una vaca en los inicios de mi trabajo profesional, hace 40 años atrás y recomiendo iniciar el siguiente tratamiento:

  • Meloxicam inyectable, 15 ml por única vez.
  • Antiinflamatorio a base de tripsina, quimiotripsina, hialuronidasa y DMSO: 10 ml. intramuscular cada 12 hs. durante 7 días

A los 10 días de iniciado este tratamiento, y concretando mi primera salida a campo, después de estar aislado 9 meses, por las recomendaciones vinculadas con la pandemia del Covid 19, hago la revisación clínica de este animal.

 

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El edema que se observa en las fotos anteriores había desaparecido. A la palpación se percibía una dureza irregular aplanada desde abajo hacia arriba de aproximadamente 20 cm. de largo y otros 15 cm. hacia arriba. Al apretar había manifestación de dolor. Decidimos con el veterinario del campo hacer una ecografía mamaria para luego consultar con algún colega que tuviera experiencia en la lectura de imágenes.

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A partir de este momento, suspendimos el tratamiento inyectable antes mencionado  y durante 10 días se realizó tratamiento local, fuera de etiqueta, con un gel que contiene :

Dexametasona, prednisolona, salicilato de metilo y alcanfor. Se aplicó 4 veces por día masajeando sobre la zona afectada.

La respuesta clínica a los pocos días de iniciado el tratamiento fue muy buena, la dureza fue desapareciendo y cuando revisé la vaca, habían transcurrido casi 30 días desde la aparición del edema. El estado general de la vaca era muy bueno, no había edema subcutáneo, la dureza irregular y aplanada no se percibía a la palpación, no había dolor. Solamente se palpaba una pequeña esfera del tamaño de una uva chica que parecía contener algo de líquido.

Indiqué que fuera observada esta vaca luego del secado, que se haría en pocos días.

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Quizás algún colega pueda hacer algún aporte a este breve relato sobre una experiencia de campo.

 

Javier Chaves

Médico Veterinario

Lactodiagnóstico Sur S.R.L.